Por qué es importante
El desarrollador es tan importante como la ubicación. Un mal desarrollador puede convertir una excelente ubicación en una pesadilla de retrasos, mala calidad y problemas legales.
1. Historial de proyectos
Investiga los proyectos anteriores del desarrollador:
- ¿Cuántos han completado?
- ¿Se entregaron a tiempo?
- ¿La calidad final correspondió a lo prometido?
Visita desarrollos anteriores y, si es posible, habla con propietarios actuales.
2. Solidez financiera
Un desarrollador con problemas de flujo de efectivo es un riesgo. Señales de alerta:
- Ofertas demasiado buenas para ser verdad
- Presión excesiva para cerrar rápido
- Falta de transparencia en contratos
- Retrasos en proyectos anteriores
3. Permisos y documentación
Antes de invertir, verifica que existan:
- Licencia de construcción vigente
- Uso de suelo autorizado
- Régimen de propiedad en condominio (si aplica)
- Fianzas o garantías de terminación
4. Reputación en el mercado
Busca opiniones en:
- Redes sociales
- Foros de bienes raíces
- PROFECO (quejas registradas)
- Colegio de Arquitectos local
5. Transparencia contractual
Un buen desarrollador:
- Explica claramente todos los términos
- No oculta cláusulas desfavorables
- Ofrece garantías por escrito
- Tiene un equipo legal accesible
6. Calidad de construcción
Evalúa en proyectos terminados:
- Materiales utilizados
- Acabados y detalles
- Funcionamiento de instalaciones
- Áreas comunes y amenidades
7. Servicio postventa
¿Qué pasa después de la entrega?
- ¿Ofrecen garantía por vicios ocultos?
- ¿Tienen equipo de mantenimiento?
- ¿Responden a quejas y solicitudes?
Conclusión
Invertir tiempo en evaluar al desarrollador puede ahorrarte años de problemas. En Tzedeka trabajamos exclusivamente con desarrolladores verificados que cumplen con todos estos criterios.